viernes, 12 de febrero de 2010

Porque quizá algún día seremos leyenda


Estuvimos en Comunidad Sonora con Alberto Guardiola. Fuera de hora, pero el invitado lo pedía, una foto...quizá algún día seremos leyenda.

Descargar

jueves, 11 de febrero de 2010

Espíritu Margot: Especial de Nacho Estévez (9-2-2010)

Sintonía: El Río de Nacho Estévez incluida en el disco Natural de Aragón

Hoy tenemos en la sección a uno de los músicos con más talento de la región, una persona que ha recorrido sin miedo y sin perder nunca la esencia de lo auténtico estilos tan dispares como el pop y el rock latino con Malamente y los Cármenes, el flamenco contemporáneo con Alejandro Monserrat Grupo, el Chill-Out mediterráneo, la electrónica elegante junto a los DAB o Nacho Serrano y la rumba bizarra con los Fiesta Rumba Party, además de ser miembro del trío de flamenco Morays... el tema que hemos utilizado como sintonía, quizá muchos oyentes habrán reconocido la inconfundible guitarra de Nacho Estévez, es, posiblemente, su primer tema en solitario, El Río (el nacimiento del río Tajo en la comarca de la Sierra de Albarracín, unos sonidos a los que se suma el ruido del Ebro a su paso por Zaragoza bajo el Puente de Piedra.), aparecido en el año 2006 dentro de un disco recopilalorio promovido por la asociación Planeta Aragón, que se llamó Natural de Aragón... su primer tema como solista pero la excusa, que como siempre y con los artistas que acuden a la sección no es excusa...hoy Nacho viene para que hablemos con él de su intensa trayectoria como músico, de sus bandas, proyectos y, sobre todo, de sus proyectos de futuro, además viene muy bien acompañado por Noelia Gracia, violinista también de Alejandro Monserrat Grupo y con la que Nacho prepara un nuevo proyecto que se estrena el próximo jueves en la zaragozana sala Socco. Vamos a escuchar el último tema que dejaron los Cármenes grabado, una versión de Leonard Cohen, my gypsy wife, que apareció en el disco Disparen a Cohen, un tributo español.

Gypsy Wife de los Cármenes


Nacho Estévez fue miembro de Malamente y los Cármenes, en ambos proyectos colaborando siempre de manera muy cercana con Fernando Frisa, como Malamente graban un LP en el año 1999 después de haber sido finalistas del concurso Sonda, del que hablamos la semana pasada en el especial sobre El Polaco, el disco, producido por la extinta discográfica de Antonio Estación, EDSSound, les permitió realizar una larga gira nacional e incluso grabar uno de los conciertos de Radio 3. Después de este primer disco entran a grabar las demos del segundo largo, producido por Enrique Bunbury, pero desavenencias en el interior de la banda hacen que el proyecto Malamente se disuelva (existen tres o cuatro canciones de esa maqueta que algún día pondremos en el programa) antes de entrar a grabar el segundo disco. Después del final de Malamente Fernando Frisa y Nacho Estévez montan Los Cármenes, donde la influencia del flamenco se hace más evidente, la banda graba un disco en el 2004. Otro punto de inflexión en la carrera de Nacho Estévez es cuando se une a la banda de Alejandro Monserrat grupo. Allí su maestría en la guitarra española desborda junto a uno de los grandes de la escena española, como es Alejandro Monserrat. Escuchamos un tema del disco Aviso a navegantes, del 2006

Reino de las Arenas de Alejandro Monserrat Grupo

La variedad de estilos en los que la guitarra de Nacho Estévez suena natural es tan amplia que nos perderíamos enumerando los temas, producciones y directos donde su arte aparece. Yo me voy a permitir destacar unos cuantos momentos, quizá más escondidos, pero que merece la pena recordar y sobre todo más personales: su interpretación de La Modelo en el concierto de regreso de los Niños del Brasil, su aportación en la grabación del tema Coche con el Polaco... pero también en cosas más lúdicas y gamberras como los Fiesta Rumba Party, proyecto en el que se mezcla la electrónica con la rumba catalana y en el que Nacho comparte escenario con Nacho Serrano de Niños del Brasil, Jerry, Pelvet y Tatanko y que es un espectáculo divertidísimo y en el que uno no puede parar de bailar... con Nacho Serrano ha trabajado también en producciones de house para maxis.... Pero no nos podemos olvidar de DAB, la banda que montaron Pedro Andreu y Dj Positive (Luis Sancho), dedicada a los sonidos calmados y ambientales, al house de Café del Mar y con la que has colaborado como músico en directo y en estudio y con los que has recorrido el mundo actuando en distintos y exóticos escenarios....

tema de DAB

Y como colofón a esta noche mágica de guitarras, a este recorrido, muy corto pero intenso, lo inabarcable de la obra de Nacho Estévez, presentadnos un poco vuestro nuevo proyecto, el que vais a presentar este jueves en la sala Socco (que está en la calle Alfonso X, junto a la Clínica Quirón) y también contadnos algo más sobre la programación de flamenco de febrero, con vosotros y con Morays.

Contrarreloj de Nacho Estévez y Noelia Gracia


Descarga

domingo, 7 de febrero de 2010

Concierto de The Vibrants en la Lata de Bombillas 6 de Febrero 2010


Yo sigo creyendo en el rockandroll, ese concepto tan amplio que va desde The Raveonettes a Joe Bataan pasando por Bruno Lomas. Degusto todos los platos, todas las referencias, trato de vivir según sus cánones... y uno de mis favoritos es el más clásico, el que mezcla surf, garage español y clásicos, el que no usa pedaleras extrañas, ni programa ritmos inhumanos con la frialdad de las máquinas, áquel que sólo exige un poco de gusto al cantar, guitarra rítmica, solista y una buena sección rítmica. Y de eso pudimos ver mucho y muy bueno el pasado sábado en la Lata de Bombillas, los Vibrants volvían a tocar en directo en Zaragoza y eso siempre es señal de diversión. Un público variado, rockers, punks, modernas, mods y fans del bugalú se apelotonaban frente al escenario iluminado bajo las bombillas, donde un Chiquito de la Calzada en cartoné sostenía la portada del segundo LP de los zaragozanos, Dance with the Vibrants. Escrupulosos en el vestir, traje, corbata, zapatos perfectamente lustrosos, Sergio Joven (voz y guitarra), Manuel Viñuendas (guitarra y presentaciones) y Enrique Moreno (batería) acompañados de su nueva incorpación al bajo suben y comienzan a descargar su habitual batería de versiones, instrumentales y temas propios. A veces uno va a los conciertos con la intención de escribir posteriormente alguna sesuda crónica y termina no enterándose de casi nada (el nombre del nuevo bajista o la lista de las canciones que tocan) porque se pone a bailar y allí se acaba todo. Sé que revisaron a Duane Eddy, a Roy Orbison, a Elvis Presley, tocaron The Gran Vía Rocker, adaptaron el Salvaje de Johnny O´Keffe, miraron a los Mustangs para darle otra vuelta a twist y cantaron loas al Rey de los Surfers de los Trahsmen vía los Locos del Ritmo... e invitaron a subir a Borja Téllez, vocalista de los Faith Keepers zaragozanos, que en una explosión de actitud y voz se cantó con ellos dos temas de Chuck Berry: No particular place to go y Too much monkey businness que nos dejó a todos con la boca abierta. Dance with the Vibrants...poco más que decir...bueno, que la edición en vinilo es preciosa.

sábado, 30 de enero de 2010

Concierto Pro Haití: Gabriel Sopeña, Bandada Marina, Tachenko y los Gandules Sala Oasis, Viernes 29 de Enero

El pasado viernes 29 de Enero se realizó un concierto benéfico, el objetivo era recaudar fondos para paliar de algún modo la tragedia sufrida en el país tropical. Con el apoyo de diversos colectivos relacionados con la cultura y la música en Aragón cuatro bandas actuaron en formato acústico entregando alguna de sus mejores temas. Abrió el concierto un inmenso Gabriel Sopeña, que se prodiga muy poco en directo en los escenarios aragoneses y que siempre es un gozo paladear su estupendo repertorio y su maduro saber estar frente al micrófono: abrió con un clásico, Otro lugar bajo el sol, uno de los primeros singles que publicó con su segunda banda, El Frente. Escalofriantemente hermosa, con su lírica beat arrastrada, sonó con una potencia extraordinaria en la curtida garganta de Sopeña. A continuación un estreno, Coartadas, parte el material que en la actualidad está maquetando el líder de los Ferrobós, para seguir con otro clasicazo, Un corazón como tú, más de tres lustros desde que sonaba en los 40 principales, de nuevo un tema de El Frente, doliente, salvaje, desde la perspectiva de un cantautor eléctrico de la escuela clásica, como es Sopeña. Armónica y guitarra acústica, una voz que no se quiebra ante nada y es capaz de volvernos a hacer soñar con Cass, el tema que popularizaron Mas Birras, un poema de Jose Luis Rodríguez García al que Sopeña puso música. Realmente emocionante, como el siguiente estreno, Paisajes, una revisión de la vida en la carretera, sin miedo, sin tapujos, coherente. Más poesía, la inmensa Julia Reis, un texto de José Mateos que en la voz de Sopeña es capaz de llevarnos al paroxismo emocional. Armando al amor era necesaria dentro del contexto en el que se desarrollaba el concierto, un tema del disco en solitario de Gabriel Sopeña, Mil Kilómetros de Sueños. Y para terminar, Sopeña invita a José Manuel Glaría, uno de los responsables de la realización del concierto, al frente de Covah, como Chema Fernández, de Antípodas Producciones. Glaría a la guitarra y buena parte de los miembros de Bandada Marina, todos juntos interpretaron Apuesta por el RockandRoll con un aroma bluegrass que hace rejuvenecer este clasicazo. Precisamente Bandada Marina, el nuevo proyecto de Foncho Casasnovas (antiguo líder de El Bosque y miembro de, entre otras bandas, la interesantísima E.B.A), pop de corte acústico, con aromas pop y ramalazos de música popular (desde ranchera hasta bolero). Junto a Foncho, en voz y distintas guitarras, estuvieron Guillermo Mata en el contrabajo, Jaime Lapeña en violín y la hermana de Foncho, Piluka Casasnovas en percusiones, guitarras y voces. Sonaron, entre otras, Lo más bonito o Silavería. En breve publican su primer LP. Después subieron Sebas Puente y Sergio Vinadé, los dos vocalistas y compositores principales de Tachenko, guitarras acústicas en mano, para interpretar algunos de sus singles más exitosos en formato desnudo: Amable, Afganistán, Rayos y Centellas, Entrada de Artistas, Hacia el Huracán... sonaron crudos, apartados de la tormenta eléctrica habitual, pero está claro que las buenas canciones se sostienen solas. De propina, una estupenda versión de 091, Esta noche. Elegante elección, elegante ejecución. El final para el humor y la música de los Gandules, los artistas más esperados de la noche.

Un esfuerzo, el de músicos, organizadores, presentadoras (que estuvieron estupendas), admirable. La próxima semana, en la sala Multiusos, otro festival benéfico para ayudar a Haití. Estén atentos.

jueves, 28 de enero de 2010

Entrada número 100: Especial Luis Cebrián en Comunidad Sonora


Posiblemente el mejor programa de Comunidad Sonora... sin duda el mejor Espíritu Margot
especial Luis Cebrián...humor, pop, cariño, Nubosidad Variable, Louisiana, Experimentos in da notte, Flumen, Cretino...

listado:

1. The Raven (Nubosidad Variable)
interludio: Noches Reversibles de Love of Lesbian (versión Cretino)
2. De Mayor (Nubosidad Variable revisa a Bunbury)
3. Luke I´m your father (Flumen)
interludio: Mi gran Noche (versión Cretino)
4. Cass (Cretino)
5. Invéntate un final (Experimentos in da notte)

Descargar

domingo, 24 de enero de 2010

Alejandro Monserrat Grupo en el Centro Cívico Oliver (22 de Enero de 2010)(

Alejandro Monserrat volvía a los escenarios zaragozanos para presentar su nuevo disco, el directo grabado en Barcelona, Luz de Gas, y para ello elegía el CC.Oliver, inaugurando una sala íntima, bien construida, limpia de sonido y elegante en ambientación. Allí, rodeado de un buen número de amigos y seguidores, fueron desgranando, como olas que chocan contra la piedra, temas de ayer, de hoy. La guitarra de Alejandro Monserrat se desliza sobre las areniscas del aire como un heraldo perfectamente afinado, con la belleza de lo contenido que sólo se desboca al ritmo de la emoción creciente. La maestría de lo clásico se mezcla sin miedo con el drobo, con el laúd, con el juicioso descaro contemporáneo de Nacho Estévez “el niño”, fiel escudero, preciso en el sostén, sin amagos, sólido como el fuego que incendia el escenario cada vez que Carlota Benedí baila, en un espectáculo que hace brotar buganvillas en lo yermo del barrio. Las percusiones de Fletes jalonan el camino, marcan un nuevo ritmo en el corazón del oyente, son huellas sobre la tierra, marcas en la piel, hermanas eléctricas del bajo de Antonio Bernal, latido en las venas del cante, en la ebriedad de la voz reventada de miel y sangre. Y Alejandro Monserrat, discreto, maestro, enhebra sus cuerdas con el violín de Noelia Gracia, como dos llamas que crecen, como un aviso a navegantes, como un mercurio enfebrecido que sostiene nuestras manos mientras me lees la buenaventura de los días. Hermoso como una tarde que se apaga prometiendo una noche de vino y cama, como una aurora fresca que alivia las penas de las horas pasadas, como Alejandro Monserrat de regreso a la ciudad.

Recital de Juan Luis Saldaña y Enrique Cebrián, música de Luis Cebrián y amigos



Palabras: Juan Luis Saldaña y Enrique Cebrián. Invitados: Pablo Saldaña y Christian Peribáñez

Música: Luis y amigos (Luis Cebrián: voz y guitarra acústica, Pablo Malatesta: guitarra acústica, Juan Luis Saldaña: rapsodia, voz, guitarra, Daniel Cebollada: percusión y caída de huevos-con perdón-, Ricardo Fandango: melódica, piano, guitarra acústica y corazón, Ana Muñoz: voz, xilófono, guitarra acústica, percusión y clarinete)

Amistad, arte, rock y poesía, treintañeros ansiosos por comerse el mundo, la vida, por amar, abrazarse, rindiendo homenaje a sus maestros, ofreciendo todo lo que contiene su corazón a manos llenas... eso fue lo que se pudo ver el pasado sábado 23 de Enero en el escenario de la Campana de los Perdidos. Una mezcla de belleza y actitud que este humilde cronista sólo puede definir como histórica. Abrieron Louisiana Versiones en formato acústico, revisando en francés el clásico de Nirvana, Come as you are. Después el músico, periodista y escritor Juan Luis Saldaña se encargó de abrir el recital, sin miedo, con su emblemático poema Huye, una especie de manifiesto poético (con perdón), siguió Enrique Cebrián, una poeta de lo cotidiano, que es capaz de explicar el amor con palabras sencillas, de estremecer al respetable con la sobriedad del día a día. Compartieron sus últimas convocatorias, las obsesiones orientales, rindieron un merecido tributo a Manuel Martínez Forega, consiguieron hacer sonreír a una persona triste recordando a Poseidón y buscando en la agenda del móvil el número divino, como cabalistas de las palabras. El primer invitado de la noche, el poeta Christian Peribáñez, ejerció humildemente de rapsoda haciendo una versión. Fue el primer estadio antes de la continuación musical en la que Luis Cebrián se dejó acompañar de aliados y amigos, comienza con un homenaje, Puedes ir en paz de Nubosidad Variable, como si Ana Muñoz fuera Perla Batalla y Luis Cebrián engancha, abriendo la caja de bombillas, seguro que aún queda alguna sin fundir, con No hay valor compuesto junto a Ana Muñoz que le acompañó en voces y guitarra, complementados por el resto de los miembros de Louisiana (Daniel Cebollada en percusión y Richi Fandango en melódica y piano). Enrique Cebrián sube al escenario y recita un texto acompañado a la guitarra por Luis Cebrián, un fragmento inspirado en un tema de Bunbury, Aquí, que después completa acompañado por la voz de Ana Muñoz. El final del primer interludio musical fue con un tema de Experimentos in da notte, No le digas a Milenka que fumo, con Juan Luis Saldaña en la voz, Pablo Malatesta en guitarra acústica, Ricardo Fandango en piano y Ana Muñoz en voces y percusión. Una formación original para la banda de rock recitado Experimentos in da notte que promete mucho. Juan Luis Saldaña y Enrique Cebrián comparten generación, amor por la vida, actitud ante la poesía, recitaron a Miguel d´Ors, Joaquín Sabina, recordaron cómo mudan a otros lugares los reptiles, le dieron tiempo a los Manuales de Poesía para Zombies...subió Pablo Saldaña, tímido y complejamente absoluto, con unos versos surgidos del ADN mágico que impregna a las buenas familias. La segunda parte de Luis y amigos comienza con Feliz Daño Nuevo, un nuevo tema de Louisana, después una preciosa versión de Vetusta Morla, Copenhague, donde la extraordinaria voz de Ana Muñoz provoca escalofríos, mientras la guitarra y los coros de Luis Cebrián te hacen soñar con días mejores en otra ciudad. Y después un par de versiones del nuevo proyecto de Luis Cebrián, Cretino (en breve su primer EP: Todos los hombres de Creta), con Pablo Malatesta como instrumentistas, arreglista y productor, primero un tema de Adamo popularizado en España por Raphael, Mi gran noche, para el que Ricardo Fandango subió al escenario aportando su melódica. La maestría de Luis Cebrián para llevar a su terreno las versiones es impresionante, capta el espíritu y es capaz de convertir una canción que en su origen se construye sobre una orquestación mastodóntica típica de finales de los sesenta, en una fiesta pop mantenida con acústicas y tecladillo de juguete. Después se incorpora Pablo Malatesta a la guitarra solista y Juan Luis Saldaña a la voz para completar en formato trío un tema de Gabriel Sopeña, Cass, que popularizaron los Mas Birras. Un dueto arriesgado entre El Maquinista y Luis Taktak Cebrián pero que obtiene el sobresaliente gracias a la capacidad empática de dos artistas (Saldaña y Cebrián) que se conocen y quieren hace años. Después Juan Luis Saldaña, guitarra en mano, hizo magia con una bellísima composición propia, un hacedor de canciones maravilloso, con uno de esos universos personales que son tan cercanos que duelen. ¿el final? de manual, como debe de ser: Órbita de Nubosidad Variable (impresionante ver la última formación de los nubosos en el escenario de la Campana de los Perdidos, con Pablo Malatesta en la guitarra y Ana Muñoz, la corista que nunca fue, en versión acústica del Órbita 2020) y Juan Luis Saldaña berreando un fragmento de El Rayo Cae de El Niño Gusano, Los Anarkistas (aka I can´t get no satisfaction de Manuel Forega) de Experimentos in da notte e Invéntate un final, la única manera posible de poder bajarse con dignidad incontenible de un escenario. Si no sabes de qué hablo, es que no has visto a Luis Cebrián. Como dijo Juan Luis Saldaña: “Vosotros conocéis al personaje, yo a la persona, ¡jodéos!