Mostrando entradas con la etiqueta exposión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta exposión. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de diciembre de 2020

Bric-à-brac de Javier Aquilué (La Casa Amarilla, Zaragoza)

 



La exposición de Javier Aquilué durará desde el 21 de diciembre, 2020 hasta el 20 de febrero de 2021. La galería La Casa Amarilla está situada en la siguiente dirección y su página web dedicada a la exposición es esta 

Todo lo que lean a continuación es una interpretación distópica y emocional, en un momento vital devastado, de un devoto de la obra de Javier Aquilué tratando de utilizar sus cuadros para luchar contra el carácter gordiano de su propia vida. 

EL RITO_La mañana alisa el collage y lo convierte en una sucesión de pegatinas sobre fondo rojo. Personas que olvidan lo que soñaron, que sueñan con lo que vendrá doce horas más tarde, que hacen del aburrimiento un arte. ¡Qué exigente es la anatomía que obliga a vivir en oscuridad el tiempo del bostezo! Cotillea un instante único el hombre, el autor, el pintor. Polaroid de distancia ordinaria. 


BALTASAR_Tabaco negro, como Kevin Magee, /como el falso Baltasar en la cabalgata de Reyes, /duro y directo a los dientes. /Le das fuego a la vida,/hasta que te hace arder, carbón,/ negro como el Rey Baltasar,/ como Kevin Magee,/negro. Como Ortega-Cano, como Javier Aquilué. 


EL DEDO EN LA LLAGA_Ese niño en leche nutricia, en chamanismo del desarrollismo, en el curasana hipnótico de una Janine Darcey, el niño es un prototipo de drugo, alisado su cerebro por sofá y pared, esperanza de calcio artificial en contraste fotográfico.


FOSFENOS_Acariciamos los días como el sol nos acaricia las conversaciones, las voces que mutan en el aire de una terraza, distorsiona en la mínima radiación hasta que nos atragantamos de ayuda. Las furias realizando una entrevista de trabajo mientras se desparrama un confetti de pájaros, Altea disfruta del barro tal vez, cocido al fuego de lo útil, como una navaja que desgarra un corazón y lo automatiza. 


ESPIRITISMO_Ya hablé de ouijas antes. Planteamiento, nudo y desenlace es la estructura definida para saciar los instintos. Como en el cuadro donde uno se esconde, la forma invisible es más terrible que la que se ve. Lo instintivo, el terror tras las cortinas echadas en los edificios-colmena de Budapest, las hermanas Fox haciendo puntos para la bolsa de trabajo en las oposiciones a exorcista del Vaticano. (Y EL DUNDE DEL HORNILLO VISITANDO TU EXPOSICIÓN, AQUILUÉ, QUE TE CUENTE LA HISTORIA LA RESPONSABLE DE LA CASA AMARILLA). 





GERÓNIMO_Nikolái Roerich afeitado y caminando por Salou en busca de habitantes para sus manifiestos angelicales. No tiene lugar para esconder las alas, insertadas en el moreno cetrino de la desvergüenza. Fieltro y mascarilla. Mascarilla de acción quirúrgica, mascarilla que en su azul compite con el cielo. Hay algo de retador y apocalíptico en la instantánea, de supervivencia básica. Todos somos jóvenes castores postmodernos en un mundo que se ha convertido en una novela de Ballard. 




LOS INQUILINOS_ Ciertos retos son como un ouija sobre grafito, Simón Bolívar está listo del bocho y Franz tiene picores entomológicos, Ricky se va ayudado por las pastillas porque sueña con un país donde reparten boletos hacia un destino en la marina, menos mal que sin boca todos podemos volver a ser delgados o serlo por primera vez y soñar con una juventud que siempre, siempre se va. 


LA CASA MAGNÉTICA_Coney Island junto al parque Grande en Zaragoza, Corazón de Espoz y Mina, ese descenso al círculo de la fortuna, bailarina de la vida, cualquier cálculo arroja una inexactitud euclídea que haría estremecer al mismo Galois unas horas antes del duelo que le llevará a la muerte. Telgopor y viejas mascarillas por el suelo, de los tiempos en los que nadie veía nuestras bocas, inquilinos que se han trasladado hasta esta casa.




UN BUEN CONSEJO A TRAVÉS DE LOS AÑOS (_No digital found_404_) FILM En aquella película de Cronenberg entraron por accidente Ziggy Stardust, Buster Keaton y el puro consumido de Groucho Marx. La mosca impregnó como el Santo Sudario que hay en Campillo de Aragón, el pueblo que separa Castilla de Aragón, el pueblo más alto de la frontera. LA SESIÓN Casa en blanco y negro, un circo sin atracciones, el conejo de la suerte, jugar a la pocha con la vida de tu hijo, ¿te conté que una vez Ramón Acín me susurró en sueños que sus pajaritas estaban llenas de piedra y que nunca podrían volar?


Bonus Track: PINTURA DE HISTORIA III_Hay gritos que desgarran el tiempo y lo vuelven del revés, chirucas que tornan en Shoggoth bajo el influjo del estramonio especial que crece en Caldearenas. 



HOMBRE MORDIDO POR SU GATO_ Acostumbrado al clima continental Aquilué místico, en estampa casi devocional, se deja morder por el gato que Edgard Allan Poe regaló a Ambrose Bierce. Noche en la antigua casa Hasta-Aquilué, el gato sobre la cama, en la ropa, en los bolsillos de aquellos trajes guardamos suficientes denarios como para pagar la siguiente cuota del teléfono móvil. (COMÍAMOS ARROZ Y APAGÁBAMOS LOS DATOS DEL MÓVIL DURANTE UN TIEMPO MARCADO. EL QUE TENÍA MÁS MENSAJES AL VOLVER LA CONEXIÓN, PAGABA).


EL AGUJERO DE LA LUNA_De un discípulo pagamos pasamos a un verdadero Jesús. El Jesús que hizo inmortal Sergio Algora como solamente se hace un personaje que aparece en una canción, “Jesús, etc... etc”. Todos atrapados en la caja que se ha convertido el mundo. Jesús es un ente de risa contagiosa, en una pandemia de voyeur, que aumenta la envidia de su acompañante mientras esos espejos que devoran el tráfico, lo atrapan, deforman la muerte como si fuera un simple aviso, actúa el espejo como gorgona atrapada por Perseo.  



miércoles, 22 de mayo de 2019

Unas palabras sobre 'LINA VILA. LA VIDA EN LOS PLIEGUES' (Paraninfo de la Universidad de Zaragoza)


Escribí hace muchos años: Aquel árbol era un cristal de sentimientos, ámbar de sensaciones atrapadas en un unas dimensiones no euclídeas, un collage arácnido donde se extendían naturaleza en simbiosis perfecta de registros, imágenes y referencias. (Hubo un tiempo donde la luz estaba cómoda en lo oscuro)

Espero el sábado para ver la exposición de Lina Vila que se inaugura este jueves 23 de mayo.




La noche nunca tiene sueño, la vida no puede morir, el recuerdo no puede ser olvidado: si encuentras un rastro no podrás decir que te has escondido, por eso siempre la paleta vuelve a deslumbrar en el momento de mostrarse.




Los fantasmas siguen buscando las flores. A veces el rastro es de tiza y colores sobre la piel que ya ha sido marcada, sobre el negro la luz tiene más fuerza, como si el gris fuera blanco en el momento de abrir los ojos. Es un sueño el que devora o eres tú el que entras en el sueño hambriento. Es en ese instante cuando abres los ojos y nace la muerte.


En el blanco asmático encuentra descanso el esquema. Entomólogos y guitarristas se pelean por la picadura más pura, la que devuelve al blanco, a la espera del verano. Hay un cierto desdén hacia todo lo que no conseguimos. Por eso, repito, nos sentamos y esperamos que lleguen hasta nosotros los dolores más profundos. Porque un aguijón es un recuerdo que no puede ser olvidado, insertado entre los pliegues de la piel permanece. No hay mapa que lleve hasta la equis del alivio.
Los pétalos carnales se frotan en divina armonía. Dios y el hombre, Gea y Eva, las espaldas que abren bocas, las bocas que se abren a los dedos, los dedos que son pétalos y van dejándose caer. El fundido, la mixtura, la síntesis tiene algo textil, de nudo gordiano que se deja arrebatar por la sensualidad. Estremecido por la yuxtaposición contemplo abrumado como la doble x domina las líneas.

  

Capullos calvos que son sinapsis enmascaradas, chispa eléctrica que en el vello encuentra su catalizador, la idea que se convierte en polen y viaja hasta otro lugar, germina y se convierte en otra idea que guarda en su interior el recuerdo su origen. En el vuelo no hay viento, porque el viento es la definición de la tabla rasa como la lluvia es definición del barro. La suavidad de la pluma despierta sensaciones. No es necesario mucho más. Ya estamos atrapados. Nos abriremos paso hacia la superficie con la fuerza de la raíz equivocada, así que cuando encontremos agua descubriremos que elegimos el camino equivocado. El sol freático es inequívoco aviso del subsuelo. Y allí, como dije al principio, es donde más feliz se encuentra la luz.